El campo de concentración de Sachsenhausen fue construido mientras Hitler impresionaba al mundo durante las olimpiadas de 1936.
En 1945, 220.000 internos habían cruzado sus puertas, en las que se puede leer “El trabajo hace libre”, pero… un poco más a dentro, un cartel indicaba que “El único camino hacia la libertad es por la chimenea”
Al principio los prisioneros sólo eran adversarios políticos al régimen, luego llegaron los judíos, homosexuales, gitanos, testigos de jehová, prisioneros de guerra (algunos enviados por Franco), alemanes que habían mantenido relaciones sexuales con judíos, alemanes juzgados por los tribunales y con cuyas penas no estaban de acuerdo las SS, etc,etc.
A cada camión de prisioneros que llegaba al campamento se les hacia formar, al primer interno en la formación que se riera o gesticulara se le colocaba en el centro del patio y se le asesinaba a patadas con el fin de concienciar al resto; después de esto se les quitaba todas sus pertenencias, rapaban sus cabezas, y asignaban un numero… se les desposeía de la identidad humana.
Una vez dentro, la muerte acechaba a cada rincón; ahogado en las duchas por algún militar, en el patio fruto de algún disparo causado por el aburrimiento, colgado de los pies por castigo, en algún experimento tanto militar como médico, o simplemente de frío e inanición. Algunos militares les alentaban a tirarse a las alambradas electrificadas para terminar con su sufrimiento diario.
A finales de la existencia del campo las chimeneas funcionaban sin cesar, y las cenizas de los cadáveres, que ya aveces no sabían donde depositar, se llegaron a utilizar para el asfalto de las carreteras.
Entre 1945 y 1950, 60.000 personas fueron internadas por las autoridades soviéticas, 12.000 de ellas murieron. Convirtiéndose en el mayor de los campos especiales en la zona de ocupación soviética.












En la actualidad parte de las instalaciones que usaban las SS para adiestrar a sus miembros se utiliza para entrenar a la policía Alemana.
Las casas lindantes con el campo pertenecen a familiares de los antiguos militares.